El género es un concepto resbaladizo. El público tiende a pensar en los géneros como estantes separados donde cada libro, cada película, cada canción tiene una ubicación definitiva. En los videojuegos, esto se refuerza cada vez que una compañía saca provecho de nuestra compulsión estanteril para vendernos cosas, o cada vez que un éxito independiente da lugar a mil juegos derivativos, pariendo un género que es más un fórmula (generalmente ineficaz) para el éxito que un sistema orgánico de procedimientos expresivos.
Te estoy por contar lo refrescante que se siente cuando me encuentro lo que parece un Género Verdadero, por más absurdo o insignificante que sea, pero no dejes que nadie defina “género” por vos. Los juegos son experiencias. No se supone que compres separadores de experiencias hijos del márketing. Bah, se supone que sí las compres, pero lo que estoy tratando de decirte es que no lo hagas. Leer más →