Antes de las redes sociales la gente usaba foros para socializar en internet y antes de que existiese internet como la conocemos la gente se comunicaba usando Bulletin Board Systems o BBS. Yo no llegué a participar en un BBS, pero leí Underground, un libro escrito por Suelette Dreyfus y Julian Assange sobre los inicios de la cultura hacker. Los primeros hackers se comunicaban entre sí usando BBS, y más allá del hacking y las diferencias técnicas, la gente interactuaba en los BBS de la misma forma en que mis amigos y yo socializábamos en foros.
Tanto foros como BBS eran sistemas que una persona proveía para poder comunicarse con amigos y desconocidos en internet. Uno posteaba un mensaje público, otros miembros respondían y así se generaban discusiones. Tu valor como miembro se medía en base a tus aportes: si escribías con un estilo propio y compartías cosas interesantes, la gente te iba responder.
A diferencia de las redes sociales, era fácil mantenerse en el anonimato, ya que para postear sólo necesitabas un nick y una dirección de mail. La otra diferencia es que había una comunidad más fuerte y más tribal. Si sucedía algo molesto en una comunidad virtual, podías denunciarlo, podías irte a un lugar más afín, o podías armar tu propia comunidad con juegos de azar y robotzuelas.
La pasé bastante mal en mi adolescencia de la vida real, había problemas en casa, estaba en el closet, nunca congenié con mis compañeros del secundario, pero cuando estaba en internet sentía que podía ser yo misma sin sufrir de las consecuencias negativas que plagaban la vida real. Gracias a los foros conocí a gente que me acompaña hasta el día de hoy, y aprendí a programar.
Mis espacios seguros de la adolescencia ya no existen en la actualidad y me preocupaba bastante que las nuevas generaciones nunca supiesen acerca de los BBS, ni de los foros, ni de cómo la gente se relacionaba en internet antes de las redes sociales. Gracias a Digital: A Love Story (Christine Love, 2010) y a Guilded Youth (Jim Munroe, 2012), puedo quedarme tranquila. Continuá leyendo El amor en tiempos de BBS