Un año matando juegos

Hace exactamente un año empezamos Matajuegos, este blog raro de crítica de videojuegos en dos idiomas. Desde entonces publicamos más de cuarenta artículos sobre la relación de los juegos con la empatía, el arte, la mitología, el género, la sociedad, el sexo.

Tres quintos de lo publicado son textos originales, el resto son traducciones al castellano de artículos que quisimos volver más accesibles, relacionando a los juegos con la clase, la exclusión, el capitalismo, el consentimiento.

Matajuegos nos demandó mucho más tiempo del que probablemente nos damos cuenta: escribimos mucho, editamos mucho más, nos metimos en discusiones larguísimas con otra gente sobre si lo que hacemos vale la pena. Le vamos a seguir dedicando tiempo, pero cada vez más inteligentemente: escribimos menos pero mejor, editamos lo mismo, y estamos camino a escaparnos de las discusiones ridículas con más facilidad..

Por fuera de lo que es la publicación, Matajuegos también se convirtió en un modesto colectivo de personas con intereses comunes. Todavía no es un nombre que inspire el temor suficiente en el corazón del mal, pero sí nos sirve para proponer proyectos con un aire más institucional.

Además, cada tanto funciona como punto de anclaje para que la gente diga: —Ah, cierto que estas personas son medio zurditas e intelectuales y les interesan los videojuegos desde tal o cual perspectiva, quizá les cope participar de tal o cual proyecto.

Como resultado:

Es probable que la lista crezca en el futuro, y los ítems que la componen actualmente implican esfuerzos a futuro: Charlefante va a ocurrir nuevamente, vamos a publicar las entrevistas lo más pronto posible, y nuestro taller analógico de historias interactivas será pulido y publicado para que cualquiera lo pueda imprimir y organizar en donde le parezca (ya hubo dos instancias no matajueguiles del taller en Rosario).

No todas las colaboraciones con entidades que no pertenecen a Matajuegos funcionan cómo nos gustaría. Las charlas y talleres a veces tienen convocatorias muy pobres, por ejemplo. Por eso nos parece importante generar recursos para que otras personas con mejor convocatoria puedan organizar actividades que promuevan la diversidad en el ámbito de los videojuegos. Y aunque nuestro foco de actividades sea Latinoamérica, Pablo Quarta, nuestro espía en la GDC nos comenta que todas las personas que escucharon de nuestro proyecto preguntaron qué podían hacer para ayudar.

Suponemos que descubrir la mejor respuesta a esa pregunta es una de las cosas que nos queda por resolver en este segundo año de actividad.

Imagen: Die Ermordung Cäsars (Karl Theodor von Piloty, 1865).

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