PSA: Sobre ser mujer y hacer videojuegos

Hay muchas menos mujeres que hombres participando en el desarrollo de videojuegos en Argentina: por ahora no hay números exactos, pero pronto deberíamos tener una encuesta de FundAV que nos deje datos más concretos para hablar del tema. Lo que sí sabemos es que existen, son profesionales tan capaces como los del sexo opuesto y están en todos los cargos necesarios para el desarrollo de un videojuego. Es decir, hay mujeres que programan, que hacen QA, que hacen arte, diseño de UI, animación, game design, música y producción.

Los problemas que sufrimos las mujeres en la industria y que mantienen nuestro porcentaje de integración bajo no pasan por nuestras afinidades ni nuestro nivel en la actividad en la que nos desempeñamos laboralmente. Pasan por la misoginia. Padecemos la misoginia desde que nacemos, nos persigue hasta la adultez y muchas veces es lo que nos pone en la tumba. No es exclusiva de las comunidades de gente que desarrolla videojuegos, pero es lo bastante mala como para que las mujeres abandonen la industria mucho más seguido que sus contrapartes masculinas.

Depression Quest - Zoe Quinn (2013)
Depression Quest – Zoe Quinn (2013)

Desde que nací mi familia decía que “las mujeres son inferiores”, “malas en matemática y en educación física”, que “son muy sensibles” y que “tienen que portarse como señoritas, como damas”. Este discurso lo repetían también las mujeres, aunque sólo los hombres se animaban a proclamar la inferioridad del género femenino. Desde los 13 años no puedo salir a la calle sin saber si voy a sufrir un episodio de acoso callejero y la respuesta de mis padres era que si no quería pasar por eso me vistiese de monja. Ahora que tengo un spray pimienta a la vista en la mochila me pasa mucho menos, pero puedo ver al pajero que me mira, mira la mochila y calla.

También tuve que renunciar a un trabajo por casos de misoginia grave. Hubo trabajos en los que sufrí misoginia leve todos los días, otros en los que pasa muy cada tanto, pero me gusta muchísimo programar como para abandonar porque la gente dice giladas, sobre todo porque me dicen las mismas giladas en cualquier otro lado. El problema más común es que a veces no me contratan en un puesto porque pido el mismo sueldo que un hombre por hacer las mismas tareas y con la misma habilidad.  Sin embargo, yo tengo suerte porque después de remarla por varios años, estas cosas ya no me pasan tan seguido.

Tengo suerte porque siempre pude putear o golpear al pajero de turno, tengo suerte porque nunca tuve que dejar la universidad por un caso de acoso, pero conozco chicas que creen que tuvieron suerte porque el acoso paró cuando abandonaron su carrera universitaria. Todas nos creemos suertudas porque todavía no nos topamos con alguien que nos haya matado por ser mujeres.

En la comunidad de desarrollo de videojuegos las cosas suelen ser un poco más tranquilas: cuando surge el tema los hombres dan su opinión, muchas veces desinformada, sobre por qué las mujeres no hacemos juegos, sobre por qué no es un problema porque ellos no lo ven y por qué mientras seamos el mejor maestro pokémon de la programación o nos dediquemos a cosas sensibles y acordes a las afinidades de nuestro género como la música, el diseño o el arte, no vamos a tener ningún problema. Cada tanto algún sacado desea que se forme un equivalente latinoamericano del movimiento creado para acosar, silenciar y espantar a las mujeres de participar en la industria con la careta de proteger la objetividad del periodismo de videojuegos, pero como es sólo una opinión personal, nadie les da bola.

Plundered Hearts - Amy Briggs (1987)
Plundered Hearts – Amy Briggs (1987)

El problema de la misoginia en la sociedad y en la comunidad de desarrollo de videojuegos existe y tiene muchas facetas, algunas más sutiles que otras. Por eso cuando surge el tema con gente del grupo de Facebook de DUVAL o con gente que veo en eventos, trato de tener paciencia y explicar el problema con calma, porque si bien no es mi obligación, estaría bueno que esto dejara de pasar y que la gente dejara de tratar de locas o genocidas a las personas que señalan el problema. También sería bueno que si señalamos las facetas más sutiles del problema, no nos traten de exageradas.

Es decir, espero que cuando surja la discusión de por qué no hay muchas mujeres en el mundo de los videojuegos la gente no emita opiniones desinformadas, que le pregunte a las mujeres sobre su experiencia y escuche lo que tienen para decir. ¿Estoy pidiendo demasiado? Yo creo que no.

Para resolver el problema de la desinformación les dejo un par de datos interesantes. Por ejemplo, ¿sabían que las personas tienden a relacionarse más o tener una mejor opinión sobre la gente más parecida a ellas mismas? Vi Hart y Nicky Case te lo explican con triángulos y cuadraditos cute en Parable of Polygons (traducción de la simulación al español por el matajueguino David T. Marchand).

¿Sabían que ver a gente como vos realizando una actividad te da la pauta de que vos también podés hacer eso con tu vida? Por eso es tan importante tener modelos a seguir que sean diversos en la ficción y en la vida real.

¿Sabían que las mujeres que programan terminan superando a sus contrapartes masculinas o abandonando el rubro porque tienen que fumarse más caca para ganar el derecho de piso? Por ejemplo: Unity, el engine que muchos de la comunidad usan para desarrollar sus videojuegos, tiene a una mujer, Na’Tosha Bard, como Lead of Engineering Tools, que además estuvo a cargo de hacer el port del engine a Linux. ¿Saben algo más? Ella también está cansada de la misoginia en la industria. Si tienen ganas pueden buscar y van a encontrar a muchas mujeres competentes en la industria. Si creen que no existen, es porque no buscaron.

 SMBC
SMBC

¿Sabían que hasta la década del 80 había una cantidad pareja de hombres y mujeres en ciencias de la computación, pero esa equidad se perdió gracias al marketing? Cuando salieron las primeras computadoras personales la gente de marketing decidió publicitarlas como un juguete para chicos, se creó la noción de que programar es una cosa masculina y la equidad entre hombres y mujeres en ciencias de la computación se vino abajo.

Por último. ¿Sabían que las mujeres venimos defendiendo nuestro derecho a la igualdad desde hace siglos? Tuvimos que defender el derecho a la educación equitativa, el derecho al voto, es decir, derechos básicos que debería tener cualquiera. ¿Sabían que los argumentos en contra de la diversidad en la actualidad son muy parecidos a los que se usaron para defenestrar el voto femenino y la educación igualitaria? ¿De verdad quieren portarse como gente del siglo pasado?

Existential Comics
Existential Comics

Los videojuegos son arte y una forma de expresarse, nos cuentan historias. Cada uno de nosotros es capaz de ser el mejor narrador de nuestra propia historia, única e irrepetible. Cuando dejamos a alguien sin la posibilidad de expresarse, perdemos todos. Estar en contra de la diversidad en la industria es estar en contra de que la gente se exprese.

Existential Comics
Existential Comics

15 comentarios en “PSA: Sobre ser mujer y hacer videojuegos

  1. Go Rumpel!
    Afortunadamente veo con el pasar de los años mas mujeres en el rubro de IT y que varios de mis coworkers y leads van evolucionando de la era paleolitica (en cuestion de expresarse y relacionarse con sus compañeras de equipo ), haciendo el ambiente mucho mas ameno para todos. Espero que con mas concientizacion acerca de este tema, eventualmente sea un mal recuerdo.

    1. Después de leer esto espero que no todos sean así en la industria, actualmente tengo un grupo de desarrollo pequeño y esas cosas no suceden.

  2. Las artistas de videojuegos sufrimos lo mismos que las programadoras. No coincido en que el arte se considere una tarea sensible acorde a nuestro gènero y por eso se nos acepte a las artistas. Entiendo que fue una ironìa pero no estoy de acuerdo. A las artistas nos mandan a hacer princesas y pintar todo de rosa. Los directores de arte en su mayorìa son varones y tambièn los hombres cobran màs. Sufrimos el machismo todas en todas las àreas profesionales en donde busquemos desarrollarnos, lamentablemente.
    Saludos

    1. Perdón si se malinterpretó y por dejar cosas afuera. Me refería a lo que me dicen a mi para desalentarme cuando programo, es en lo que más me enfoqué porque soy programadora. ¿Te interesaría hablar más de este problema enfocado en la perspectiva de las artistas?.

      Gracias por leer y comentar.

  3. No sera que es xq somos menos en la industria informatica? Y de todas formas esto aplica tambien a otros lados.
    Hace poco vi uno sobre mujeres y el mundo geek. No tiene nada que ver que haya mujeres haciendo juegos o jugandolos o jugando rol, o haciendo cosplay. El tema pasa x la falta de respeto y que nos seguimos dividiendo como hombres y mujeres y no como seres humanos.
    El dia que avancemos en eso no habra estos dramas.
    Hasta a veces me pregunto si en realidad estos articulos son x quejas o porque garpa hacerlos.

    Y soy mina, aclaro, gamer y geek de toda la fkng vida.

    1. —Che, no sabés, se me inundó la casa. Ya es la tercera vez, esto la verdad que es un re problema.

      —A mí nunca se me inundó, y francamente estoy un poco cansada de que se la pasen diciendo que es un problema.

      —Flaca, creeme que se me inundó, te lo estoy diciendo.

      —Bueno, yo que sé, yo opino otra cosa. Como mínimo respetá eso.

    2. Hola, me encantó el post pero hay un dato que me parece que falta: En los 70s, en Argentina, la población de estudiantes de sistemas estaba predominada por mujeres (algo así como 70 / 30 ). La fundación Sadosky hizo un estudio reciente sobre por qué no hay más mujeres estudiando sistemas, por qué este número bajó tanto (desconozco los números de trabajadoras de sistemas pero en universidades públicas, si se da un 80 – 20, yo estudio programación en la UNQ y solemos ser 3 chicas en clase nada más)
      Concluyeron que en parte tiene que ver con cuestiones educativas. Por ejemplo, los juegos en la niñez (para que desarrolles capacidades útiles para programar, sirven juegos de desarmar y armar, los cuales suelen ser “de nene”). También con cuestiones misóginas como bien decís en tu post: Las nenas tienen que ser prolijas, no tienen que romper nada, no deben ensuciarse. Uno de los datos que me impactaron del estudio fue cuando hablaban de las netbooks que proveía el estado. Contaban que cuando las nenas las recibían, muchas veces no las usaban por miedo a romperas 🙁
      El estudio creo q está subido en la web de la fund. Sadosky. Entiendo, de todas formas, que tu post se enfoca más en el trabajo y no en el estudio pero siento que para disminuir la misoginia, hay también que empezar en las aulas.
      Saludos!

    1. Muy profundo tu comentario, aporta un punto de vista nuevo y que no habiamos escuchado nunca…

  4. O sos muy exagerada o tenes algun problema psicologico. Soy programador y hay mujeres programadoras donde yo trabajo. El procentaje de mujeres programadoras es bajo porque por algun motivo pocas mujeres actualmente elejen estudiar informatica y menos elijen estudiar desarrollo de software y menos todavia elijen estudiar ingenieria en informatica o sistemas.

    Pero si te pones a pensar tambien pocos hombres estudian otras carreras relacionadas al diseño, psicologia, asistencia social, etc.

    Lo del acoso es en cualquier tipo de trabajo donde hayan pocas mujeres, no solo en informatica, pero aun asi hay minas que lo manejan bien.

  5. Excelente llamado a la relfexión Flor. Los que creamos contenido y participamos en la escena (e inevitablemente tenemos la oportunidad de hablar de ella cuando nos preguntan desde afuera) podemos hacer mucho para crear y mantener estos valores con lo que hacemos/decimos. Saludos!

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *